Nos mean y dicen que llueve

Hoy os traigo una divertida historia que ilustra muy bien cómo está el país (como si fuera un termómetro). Dicen que de lo más local se pueden sacar conclusiones globales. Seguro que muchos de vosotros os sentiréis identificados con Pau Casals, el autor del desencuentro.

El viernes pasado fui a cenar con mi pareja…sí de vez en cuando me doy un lujo y nunca mejor dicho. Tengo conciencia de clase (de currante sobre todo) así que intento mirar mucho antes de consumir lo que sea. Pues miramos varios restaurantes de un concurrido centro comercial y atraído por la atractiva carta que ofrecían y un precio no abusivo decidimos probar.

Nada más entrar el camarero nos saluda muy poco efusivamente y nos sitúa justo al lado de la puerta del lavabo, había diez mesas libres pero por empezar con buen pie no le protesté.
Como yo tenía poca hambre y el estomago delicado al ver tanta delicatessen junta me decidí por unos espaguetis carbonara, plato sencillo que cualquier cocinero indochinotailandes aprende a preparar en medio minuto, confiaba también en el nombre italiano del restaurante.
Como entrante pedí un provolone acompañado de tomate. Mi pareja se pidió unos ñokis acompañados de verdura salteada (1 zanahoria i 1/4 de calabacín) al estilo thai. De segundo magret de pato caramelizado acompañado de arroz de verduras.
Al ver la elección de mi pareja me entraron dudas… que prepararía mejor el cocinero los ñokis al estilo tailandes o unos espaguetis carbonara…

Total los ñokis que no sabía lo que eran y para quien no lo sepa son moñigas de cabra echas con patata echa puré con forma de grano de café ( supongo que la forma la determinará el ano de la cabra en cuestión o la habilidad del cocinero). En total conté 7 ñokis que por el tamaño no debieron gastar más de 1 patata grande vieja. El acompañamiento vegetal lo dicho un zanahoria y un cuarto de calabacín…
Sobre el clásico del magret solo comentar que me pareció lomo del guissona caramelizado con sabor a pato.
Para beber una copa de vino rioja de la casa y una voll dam ( no tenían otra cosa ).
De postre un músico.
Total 50 €.
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Total 50 €.
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Para los que les parece normal…
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Total 8000 pesetas aprox ( el margen de beneficio si calculais lo que vale 1 patata, 1 zanahoria, 1/4 de calabacín, etc veréis que se acerca al 400%).

Os sigue pareciendo normal… pues lo mejor está por llegar… cuando estamos por el café el camarero le comenta a su compañero: C1 -” Como ha ido hoy ?” C2 – “Más o menos, bien porque no me he cansado mucho y mal porque han dejado poco… una mesa de 10 y 2 parejas…”

Esto amigos es la mentalidad española… trabajar poco y sablear todo lo que se pueda… si eso no da réditos nos quejamos, nos lamentamos y le echamos la culpa a vecino de al lado.

Esto es absolutamente extrapolable al fenómeno de la construcción.. explotación laboral, pésimos materiales y peor trato con el cliente, eso sí como en hostelería precios astronómicos.

La construcción ya va entrando en razón… ¿cuando le tocará a la hostelería?

Amigos: La crisis no es mala, solo pone a cada uno donde se merece. Los usureros, vagos y especulatas, no duden que tarde o temprano, espero, sean guillotinados.

Moraleja: SI VES QUE TE MEAN NO TE COMPRES UN PARAGUAS.

Gracias Pau por dejarme publicar tu escrito!

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